Todos nos hemos sentido alguna vez atraídos por la observación de un cielo estrellado. La astronomía es una afición que goza cada vez de mayor popularidad y son muchas las personas que desean iniciarse en el mundo de la observación astronómica. Por suerte, la tecnología ha avanzado mucho y hoy en día tenemos al alcance telescopios de calidad extraordinaria que antes solo podían permitirse los profesionales. Pero si quieres comprar o, sobre todo, si quieres regalar un telescopio, tienes que tener muy claros una serie de conceptos básicos.

Reflexión previa

La elección de un telescopio es algo muy personal. Muchas veces nos preguntan «¿Cuál es el mejor telescopio para iniciarse?», a lo que esperan que la respuesta sea un modelo concreto. Pero la pregunta es bastante más difícil que eso. Piensa por un momento que te alguien te preguntase cuál es el mejor coche y, sin darte más detalles, esperase una respuesta concreta de marca, modelo e incluso color, motorización y hasta el tamaño de las llantas. Pues lo siento pero no se puede generalizar. El mejor coche para una familia no puede ser el mismo que para una persona soltera, que para alguien que trabaje en el campo; al igual que no será lo mismo si solo va a hacer trayectos cortos o si se va a recorrer 1.000km a la semana. Pues lo mismo ocurre con los telescopios.

Montando diferentes telescopios durante el curso de iniciación a la astronomía

El mejor telescopio para mí no tiene porqué ser el mejor telescopio para los demás, ya que la elección depende de muchos factores: gustos personales, dónde se va a usar, para qué se va a usar (planetaria, cielos profundo, astrofotografía…) o si el peso y el volumen que estemos dispuestos a mover y manejar. Eso sí, todo lo que os contemos aquí está basado obviamente en nuestra experiencia y, por tanto, es subjetivo. Pero nosotros no somos una tienda de astronomía y no vendemos telescopios, por lo que nuestros comentarios tratan de ser imparciales. Por decirlo de alguna manera, nosotros no queremos venderte un telescopio concreto porque tengamos más stock o nos deje más margen comercial.

Por último, no recomendamos a nadie comprar un telescopio sin tener unos conocimientos mínimos de astronomía o sin haber probado anteriormente otros equipos y haber observado con ellos. ¿Acaso primero te compraste el coche y luego te sacaste el carnet de conducir? No, ¿verdad? Pues en astronomía, igual. Lo mejor es aprender las cosas básicas, empezar a observar el cielo a simple vista o con prismáticos, salir de observación con otros aficionados y tener algo de experiencia antes de lanzarte a la compra de un telescopio.

Conceptos básicos sobre telescopios

Si después de leer todo lo anterior, aún así quieres comprar un telescopio (ya sea para regalar o para ti mismo), conviene que conozcas unos cuantos conceptos básicos. En vez de repetirnos, te recomendamos que eches un vistazo a estas entradas en las que hablamos de los distintos tipos de telescopios y monturas.

Ten en cuenta que nuestro consejo siempre es el mismo: primero aprende astronomía y luego lánzate a comprar un telescopio. Tanto si quieres hacer un regalo especial y has pensado en regalar un telescopio, como si quieres iniciarte tú mismo en el mundo de la astronomía, te recomendamos que hagas antes uno de nuestros Cursos de Iniciación a la Astronomía. En ellos podrás ver y probar diferentes telescopios y ver cuál es el que más se adapta a ti.

Telescopios básicos: los más habituales para iniciación

El error más habitual al empezar es querer comprar un telescopio sin gastar mucho dinero. Aunque existen en el mercado telescopios baratos, no son recomendables para empezar. No nos malinterpretéis. Incluso con un telescopio pequeño y barato podremos ver muchísimas cosas. O si no, pensad en Galileo, que con un telescopio de tan sólo 30mm consiguió descubrir todo un nuevo mundo entre las estrellas. Sin embargo, por experiencia sabemos que lo más probable es que estos telescopios acaben abandonados en el trastero por no cumplir las expectativas. La mayoría de las personas que acuden a nuestros cursos y actividades con este tipo de telescopios acaba por abandonar la astronomía al poco tiempo. Y es que hay que tener mucha fuerza de voluntad para lidiar con una montura inestable que tiembla con una ligera brisa, con unos movimientos poco fluidos o con un buscador de punto rojo poco fiable.

telescopios-iniciacion

Telescopios de iniciación básicos, demasiado básicos…

En general, no recomendamos usar refractores por debajo de 90 o incluso 100mm de apertura, ni reflectores o catadióptricos de menos de 150mm o incluso 200mm. Atendiendo a esta recomendación, es muy difícil que encontremos un telescopio decente por debajo de 400€. ¿Decepcionado? Quizá un poco. Pero piénsalo de otra manera. Si te compras un telescopio básico de 200€ y descubres que te apasiona la astronomía, enseguida querrás comprar algo mayor y esos 200€ habrán servido para muy poco. En cambio si ahorra y compras algo mejor lo podrás aprovechar durante mucho más tiempo y sacarle más partido a la inversión. De todas formas, insistimos una vez más: si no quieres gastar mucho dinero porque no sabes si de verdad te va a gustar la astronomía, ¿por qué no haces un curso de astronomía o sales de observación con otros aficionados antes de comprar un telescopio?

Telescopio Dobson: el telescopio ideal para iniciarse en la astronomía

No obstante hay una honrosa excepción a lo que estamos comentando. A finales de los años 60, un astrónomo americano llamado John Dobson diseñó un modelo de telescopio con el objetivo de abaratar su coste y poder llegar así a más gente. Gracias a su ingenio, construyó una montura altacimutal (moviemientos arriba-abajo, izquierda-derecha) de madera en la que poder colocar un telescopio reflector de un tamaño razonablemente grande. Al eliminar el trípode, la montura y los demás engranajes tradicionales de un telescopio, y sustituirlo por poco más que unas maderas con un rodamiento, consiguió abaratar muchísimo los costes de un telescopio. Además este sistema era especialmente robusto y fácil de manejar por cualquier persona. Su diseño se popularizó enormemente y gran parte de los aficionados a la astronomía continuamos utilizando telescopios de tipo Dobson.

dobson iniciacion telescopio

Si el presupuesto es ajustado, quizá la mejor opción sea la compra de un telescopio de Dobson. Por menos de 400€ podemos conseguir un telescopio Dobson de 200mm de apertura. Al final este telescopio no es más que un reflector (utiliza espejos) sobre una montura altacimutal de madera. Y con una apertura de 200mm podremos ver muchísimas cosas. Y si aún te parece mucho, puedes conseguir un Dobson de 150mm de apertura por menos de 300€.

Estos telescopios son aparentemente toscos, pero su facilidad de montaje, su sencillez de manejo y su buenísima relación apertura-precio hacen que sean una de las mejores opciones para iniciarse en la astronomía. Aunque estos telescopios no son solo para iniciación. En AstroAfición contamos con varios telescopios Dobson de 30cm e ¡¡¡incluso un ultraligero de 40cm!!!

Telescopio Dobson 40cm de AstroAfición

Y si quiero hacer astrofotografía

Es cierto. Un telescopio Dobson no vale para astrofotografía. En general las monturad altacimutales no sirven para astrofoto, pero es que encima la mayoría de los dobson ni siquiera son capaces de enfocar si les acoplamos una cámara. No, no están pensados para ello. Por tanto, si quieres hacer astrofotografía no son una buena opción… Pero, ¿acaso un telescopio de iniciación es una buena opción para iniciarte también en la fotografía astronómica? Ten en cuenta que si vas a querer hacer astrofoto necesitarás una montura ecuatorial robusta y motorizada, que sumada a un tubo más o menos decente no va a costar menos 1000€-1500€. ¿Estás dispuesto a gastarte ese dinero para empezar? Entonces sí existen buenas opciones y muchos modelos de telescopios que te pueden interesar. Pero no creo que sea este el caso de la mayoría de los que estáis leyendo este artículo, ¿verdad?.

Montura HEQ5, ideal para empezar en astrofotografía

En definitiva, un telescopio de iniciación «asequible» no va a ser nunca una buena opción para hacer astrofotografía en el futuro. De hecho, lo normal si quieres disfrutar de la observación astronómica pero también quieres hacer fotografías es tener dos telescopios. Y es que cada telescopio está más pensado para una cosa concreta. A grandes rasgos podemos decir que si quieres observar: un telescopio dobson grande; si quieres hacer astrofoto: una montura ecuatorial y un buen refractor; si quieres un equipo ligero y manejable: un catadióptrico. Por eso es normal que un aficionado acabe teniendo distintos equipos… De hecho, ¡en AstroAfición tenemos más de 10 telescopios distintos! Y los usamos todos, dependiendo de qué queramos hacer cada noche.

Y si es un telescopio para un niño…

Muchas veces son los niños los que piden un telescopio como regalo de Navidad o de cumpleaños. Es fantástico que muestren interés por la astronomía y la ciencia, y debemos aprovecharlo. Pero si les regalamos un telescopio barato, como los que mencionábamos antes, lo más probable es que se decepcionen rápidamente. Por lo que, antes de nada, te recomendamos comprobar qué interés tienen por la astronomía. Por ejemplo, asistiendo a nuestra actividad estrella para niños: Astrónomo por un día.

Si quieres saber cuáles son las mejores opciones para regalar un telescopio a un niño, echa un vistazo a esta otra entrada: ¿Qué telescopio regalar a un niño? Su primer telescopio. Pero no te sorprendas si la conclusión es parecida. A fin de cuentas, un telescopio Dobson también es fácil de manejar por un niño.

astronomo-por-un-dia-astroaficion-nino-telescopio

De hecho, el verano pasado en una de nuestras salidas de observación para ver las Perseidas, una niña de 8 años fue la última en marcharse. Estaba tan emocionada por todo lo que había visto y aprendido esa noche que insistió a sus padres para que la dejaran quedarse hasta tarde y nos preguntó si podía usar nuestro telescopio: un Dobson de 30cm. Mientras recogíamos el resto del equipo, la dejamos tranquilamente y se pasó un buen rato con el ojo pegado al ocular y pudo encontrar varios cúmulos de estrellas y hasta una nebulosa por sí sola. Y eso que necesitaba una banqueta para llegar a mirar. Era más de la 1 de la madrugada y sin duda fue la persona que más disfrutó de la noche.

Roberto Bravo

Roberto Bravo

Astrónomo de afición y emprendedor de profesión. Paciencia, ganas y un puntito de locura han sido necesarias para desarrollar este proyecto desde sus inicios en 2009. Casi diez años después, continúo con aún más fuerza esta preciosa andadura.

One Comment

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.