Carrito

La primera estrella doble fue descubierta por Benedetto Castelli en 1617. El discípulo de Galileo apuntó su telescopio hacia las estrellas de la Osa Mayor: Alcor y Mizar, que en el cielo aparecen muy próximas pero no están físicamente unidas. Sin embargo, para su sorpresa, descubrió que Mizar posee una compañera, y se considera la primera binaria descubierta. Después vendrían muchas más como Beta Monocerotis, Theta Orionis (descubierta por Galileo), Beta Scorpii, etc. Hasta alcanzar las más de 100.000 estrellas dobles catalogadas en la actualidad.

En todas nuestras actividades, observamos siempre todo tipo de astros: planetas, nebulosas, galaxias, cúmulos y, por supuesto, estrellas dobles. En este artículo vamos a recopilar algunas de nuestras estrellas dobles favoritas, pero antes vamos a aprender un poco más sobre el mundo de las estrellas dobles.

Conceptos básicos de estrellas dobles

Para comprender mejor aquellos aspectos físicos de las estrellas dobles y disfrutar más su observación, vamos a definir algunos conceptos básicos.

Doble óptica o doble física

Conviene distinguir entre dobles ópticas y dobles físicas. Las dobles ópticas son pares de estrellas que parecen encontrarse juntas sólo por efecto de perspectiva: una está más cerca y la otra más lejos, y en realidad no tienen ninguna relación entre ellas. Las dobles físicas son, en cambio, sistemas de dos o más estrellas físicamente ligadas y que orbitan alrededor de un centro común.

Descubrir qué dobles son un sistema físico y cuáles un par óptico, es una tarea difícil, pero fundamental para los astrónomos. En cambio, si nos limitamos a disfrutar de la observación esta diferencia no tiene tanta importancia.

albireo
Albireo, una estrella doble de colores

Clasificación de estrellas dobles

Las estrellas dobles se clasifican según el método que se utilizó para descubrirlas:

  • Visuales: se pueden desdoblar ópticamente en visual o en fotografía.
  • Astrométricas: solo se aprecia una estrella, pero de su movimiento propio se deduce que tiene una compañera.
  • Espectroscópicas: solo es posible detectarlas con el estudio de su espectro de luz.
  • Eclipsantes o fotométricas: son detectables apreciando variaciones de luz cuando una componente pasa por delante de su compañera.

Separación y magnitud aparente

Para la observación de estrellas dobles debemos de tener en cuenta dos aspectos fundamentales: la separación angular y su magnitud aparente.

La separación angular viene dada en segundos de arco y nos indica la distancia entre las componentes.

La magnitud aparente indica el brillo de cada estrella. Cuanto menor es el número de magnitud dado, más brillante es la estrella. Por ejemplo, Sirio es la estrella más brillante del cielo y tiene una magnitud de -1,46. Además, Sirio también tiene una compañera mucho más débil, Sirio B, con una magnitud de 8. Pese a que su separación angular es, en teoría, suficiente para distinguirla con telescopios de aficionado, la enorme diferencia de brillo entre una y otra estrella hacen que su observación sea un difícil reto para cualquier aficionado a la astronomía.

Sirio A y Sirio B, observadas por el Hubble

Además, no hay que olvidar que la observación se verá también condicionada por la estabilidad atmosférica, la calidad de nuestro equipo y su apertura, que determinará la resolución máxima del telescopio. Así, la observación de estrellas dobles permite comparar telescopios, calidades y nos ayudará a distinguir cuándo hay buena noche y cuando la estabilidad atmosférica es tan mala que deberíamos recoger e irnos a casa.

Las estrellas dobles más fáciles y bonitas

A continuación hemos recopilado algunas de nuestras dobles favoritas, ya sea por su color, su brillo o su historia. Estas son solo algunas de las muchas dobles que un aficionado a la astronomía puede descubrir en el cielo y suponen solo un punto de inicio para seguir profundizando en el mundo de las estrellas dobles. Todas (o casi) las estrellas de las que hablamos son asequibles para telescopios de aficionado y fáciles de localizar en el cielo.

Albireo (β Cyg)

Albireo es una de las estrellas dobles más populares entre los aficionados a la astronomía. Su llamativo contraste de color, una anaranjada y la otra azulada y su fácil localización, siendo la segunda estrella más brillante del Cisne, la convierten en una parada obligatoria durante cualquier observación astronómica en los meses de verano. Sin embargo, recientemente el satélite Gaia demostró que Albireo no es un sistema binario, sino que se trata de un par óptico. Espero que esta noticia no nos desanime y podáis seguir disfrutando de una de las dobles más bonitas del cielo.

Albireo A y B

Mizar (ζ UMa)

Un observador con buena vista podrá distinguir que la estrella central de la cola de la Osa Mayor es realidad un sistema doble. Estamos viendo a la brillante estrella Mizar y a su compañera, Alcor. Aunque todo parece apuntar a que se mueven juntas en el espacio, aún no está claro si forman un sistema binario o si se trata solo de un par óptico, como se había pensado hasta ahora.

La separación angular entre Mizar y Alcor es de 11’48”, suficiente para poder distinguirse a simple vista, pero las medidas de su distancia las sitúan a 3 años-luz, una distancia excesiva como para pensar en que interactuan gravitacionalmente. Sin embargo, la incertidumbre en la medida es tan amplia que podrían estar mucho más cerca de lo que creemos. De hecho, esto sería mucho más interesante porque si se demostrara que Mizar y Alcor orbitan una alrededor de la otra, no estaríamos hablando de un sistema binario, sino séxtuple, ya que Alcor, Mizar A y Mizar B son sistemas binarios por sí mismos.

En cualquier caso, Mizar sí es un sistema doble muy fácil de observar. A través de unos simples prismáticos o un pequeño telescopio podremos distinguir a Mizar A y Mizar B, de segunda y cuarta magnitud respectivamente.

Polaris (α UMi)

Si te gusta la astronomía, seguro que sabes localizar la Estrella Polar. Pero, ¿sabías que la Polar es una estrella triple?

Polaris A y Polaris B forman un sistema binario, descubierto por W. Herschell en 1780, y que resulta fácil de distinguir con cualquier telescopio. Además de esa pareja, existe una tercera compañera, Polaris ab, que fue descubierta en 2006 con el telescopio Hubble y que está fuera del alcance de los aficionados.

Cástor (α Gem)

Es la estrella más brillante de la constelación de Gemini y esconde un sistema estelar séxtuple. Sus dos estrellas principales, Castor A y Castor B, resultan muy llamativas a partir de 100 aumentos.

Esta pareja se descubrió en 1678 y sus componentes, separadas unos 5.2”, tienen magnitudes aparentes de +2,91 y +1,96.

Almach (γ And)

Almach (γ Andromedae), también conocida como Alamak, es la tercera estrella más brillante de la constelación de Andrómeda, después de Alpheratz y Mirach. Es, sin duda, una de las dobles más bonitas y fáciles de encontrar en el cielo.

A través del telescopio se puede observar como un sistema doble con una gran diferencia cromática. La componente principal tiene un color amarillo-naranja y su compañera muestra una tonalidad azulada muy contrastada. Resulta muy similar a Albireo pero mucho más próximas entre sí, pues están separadas 9.7”, por lo que el contraste de colores es más llamativo si cabe.

Sigma Orionis (σ Ori)

Sigma Orionis es una estrella fácil de localizar bajo el cinturón de Orión y que esconde un sistema estelar múltiple muy interesante. Este conjunto de seis estrellas forma parte de la asociación estelar Orion OB1, al igual que las estrellas del cinturón. Ya en 1776, se catalogó como una estrella triple, y justo 100 años después se descubrió el cuarto componente de este interesante sistema. Pero las sorpresas continuaron en 1892 con el descubrimiento de que su estrella principal era en realidad una doble extremadamente cerrada, lo que aumentaba a cinco el número de componentes del sistema. Sin embargo, en 2011 se descubrió que la estrella central era, a su vez, una binaria espectroscópica, por lo que en la actualidad hablamos de un sistema séxtuple.

Con un telescopio podremos observar uno de los sistemas estelares múltiples más bonitos del cielo, consiguiendo resolver de manera sencilla tres o cuatro de las componentes.

Rigel (β Ori)

Rigel es la segunda estrella más brillante de Orión y una de esas de las que casi todo el mundo conoce su nombre. A través del telescopio se resuelve como una estrella doble. estupenda estrella que contrasta con una muy pegadita de pequeño tamaño. Es un buen desafío para los aficionados, tanto por su separación, 9”, como por la tremenda diferencia de brillo en sus componentes. Rigel A alcanza una magnitud de 0,2, mientras que Rigel B tiene una magnitud de 6,7.

Esta es una doble muy llamativa pero solo al alcance de telescopios medianos y a partir de 100x. 

Pórrima (γ Vir)

Pórrima no es una estrella fácil pero creo que es un reto muy interesante para los aficionados a la astronomía. Este sistema esta formado por dos estrellas que orbitan entre sí con un periodo de 169 años. En el periastro, momento de máxima cercanía, se encuentran a solo 5 UA, mientras que el apoastro se separan hasta las 81 UA. Esto hace que resolver este sistema binario sea imposible cuando están cerca de su periastro (separación 0,44”) pero es relativamente sencillo en su apoastro. Pues bien, hasta el comienzo de la década de 1990 era un objeto fácil para los astrónomos aficionados, pero la distancia aparente del sistema ha ido disminuyendo hasta 2005. A partir de ahí ha ido aumentando poco a poco y vuelve a ser un sistema asequible para telescopios medianos y grandes en noches estables.

Izar (ε Boo)

Izar es una estrella binaria cuyas dos componentes están separadas 3”. Está considerada una de las estrellas dobles más bonitas del cielo y es conocida también por el nombre de Pulcherrima, «la más preciosa», debido al contraste de color entre sus dos componentes. Izar está compuesta por una gigante naranja, Izar A, y una estrella blanca de la secuencia principal, Izar B.

La Doble-Doble (ε Lyr)

Epsilon Lyrae se encuentra en la constelación de la Lyra, muy cerca de la brillante Vega. A través de unos simples prismáticos, se puede resolver como un sistema doble, Epsilon 1 y Epsilon 2. Sin embargo, con un telescopio se puede distinguir que cada una de esas estrellas es, a su vez, doble, lo que le otorga el popular nombre de la “doble-doble”. Además, cada una de estas parejas de estrellas se encuentran en diferentes ángulos, casi perpendiculares, por lo que resulta muy atractivo visualmente.

Roberto Bravo

Roberto Bravo

Astrónomo de afición y emprendedor de profesión. Paciencia, ganas y un puntito de locura han sido necesarias para desarrollar este proyecto desde sus inicios en 2009. Más de diez años después, continúo con aún más fuerza esta preciosa andadura.

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