Un año más han llegado las Perseidas o Lágrimas de San Lorenzo para llenar nuestros cielos de estrellas fugaces. El punto culmen del verano que este año, además, se presenta especialmente favorable para su observación ya que coincide con la Luna nueva (Cómo observar las Perseidas 2018).

Históricamente a las lluvias de estrellas se les ha dotado de un halo romántico,de mitos y leyendas que mezclan la ciencia y la cultura popular. Pero, analizándolas desde un punto de vista más objetivo y rompiendo un poco la magia que las rodea, las estrellas fugaces no son más que partículas que chocan contra nuestra atmósfera y se incineran. No voy a profundizar en ello en este post pero os dejo este vídeo donde nuestro compañero Mario nos cuenta más detalles.

¿Sabéis cómo se denomina a esas partículas?  En el lenguaje popular solemos denominarlas erróneamente el término “Meteorito” pero, si queremos ser precisos, en realidad, debemos utilizar distintos términos para nombrar a este objeto dependiendo de la posición en la que se encuentre.

 

Asteroides

Para empezar, debemos situarnos en el espacio. Aquí vamos a encontrarnos con un objeto rocoso, carbonáceo o metálico que presenta un tamaño menor al de un planeta (Entre 1000 km y decenas de metros). A este cuerpo celeste lo vamos a denominar asteroide. En el sistema solar, la mayoría de ellos proceden del conocido como cinturón de asteroides, entre Marte y Júpiter y orbitan alrededor del sol en órbitas inferiores a las de Neptuno.

Cometa

Existen otros cuerpos celestes, similares a los asteroides pero formados por hielo y rocas, que orbitan alrededor del sol con distintos tipos de órbitas, normalmente de tipo elípticas y muy excéntricas. Estos cuerpos se denominan cometas. A diferencia de los asteroides, la composición de los cometas combinada con su acercamiento al sol, crea alrededor del núcleo una atmosfera de partículas sublimadas de gas y polvo, que se denomina coma o cabellera.

Meteoroides

Conforme el asteroide o comenta se aproxima hacia el sol se va desintegrando creando nubes de partículas que quedan flotando en el espacio. A estas partículas las llamaremos Meteoroides. Estos cuerpos celestes pueden variar en tamaño entre los 100 micrómetros hasta los 50 metros. El límite inferior lo utilizamos para diferenciar estas partículas del polvo cósmico y el límite superior nos ayuda a diferenciarlos de los asteroides y cometas.

Meteoro

Cuando la Tierra cruza una de estas nubes de partículas, los meteoroides chocan contra la atmósfera de nuestro planeta y pueden ocurrir dos cosas. Si las partículas son de un tamaño pequeño, al impactar contra nuestra atmósfera entran en combustión creando un destello, es lo que conocemos como meteoro o estrella fugaz.

Meteorito

Sin embargo, si la partícula (el meteoroide) consigue atravesar la atmósfera sin desintegrarse, continuaría su viaje hasta la superficie terrestre. Es en este momento, cuando toca el suelo, cuando pasa a denominarse como meteorito. 

Como veis, estamos utilizando términos diferentes para referirnos al mismo objeto celeste dependiendo del lugar en el que lo observemos. A partir de ahora ya sabes qué diferencia a estos objetos y podréis referiros a ellos de forma correcta. Un abrazo para todos y todas, sed felices. Nos vemos en las redes.

Saray de la Hoz

Saray de la Hoz

Experta en comunicación y divulgación. No hay un solo rincón de internet que se le escape. Las redes sociales y los medios online son su hábitat; la astronomía su pasión.

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